Primer Proyecto

DEVOLVER LA SONRISA

El regalo más grande que se puede dar a alguien,

es conseguir que vuelva a mirar el futuro con ilusión.

Devolver la sonrisa es un proyecto de intervención en una de las zonas más deprimidas y olvidadas de la Tierra. Es un proyecto que pretende buscar un poco de esperanza a personas que la han perdido toda, abandonadas por su gobierno, por su estado, por los medios de comunicación, por los organismos internacionales,…

Es un proyecto de mucho alcance pero que va a iniciar los pasos humildemente, desde la iniciativa de un reducido grupo de personas a las que une un objetivo común: hacer que se cumplan los preceptos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (en adelante DUDH), declaración que ya tiene 60 años, pero que conserva toda su vigencia.

OBJETIVO DEL PROYECTO

Construir escuelas gratuitas y de alta calidad pedagógica en la RD del Congo

GÉNESIS DEL PROYECTO

En abril de 2008 un grupo de personas conocimos la iniciativa individual de una persona, el señor Juan Antón, trabajador de artes gráficas jubilado, que había conseguido crear con su solo esfuerzo económico, una plantación de árboles frutales y construir una casa en la RD del Congo, país devastado por las luchas internas producidas a raíz del desmantelamiento del estado por parte de su gobernante, el dictador Mobutu. Con esta plantación, creada con los criterios de permacultura, de la que vive una familia con 9 hijos, se pretende abastecer un restaurante que será regentado por mujeres (las más perjudicadas de la guerra civil), y que es la iniciativa que está abordando actualmente.

Inmediatamente pensamos que si el solo había conseguido crear toda esa “riqueza”, nosotros que éramos un grupo de maestros y maestras con capacidad para llegar a muchas más, podríamos construir una escuela. Inmediatamente nos pusimos en contacto con Donato Lwiyando Mujishamba, la persona que había hecho posible que las ideas de Juan Antón se plasmaran en realidad.

Donato es un misionero javierano que ha estado en España por estudios. Es originario de la zona de Bukavu, al este de la RD del Congo frontera con Rwanda y Burundi. En el mes de agosto de 2008 vuelve a su país con el compromiso de ser nuestro enlace para realizar el proyecto que estamos describiendo.

Los maestros que nos implicamos en un principio en el proyecto formamos parte del MRP “Escola d’Estiu Marina-Safor”, y este año, en la 24 edición de la escuela de verano, que justamente dedicamos a la DUDH, invitamos a Donato a presentar la realidad de su país. Después de su intervención se acordó iniciar los trámites para hacer realidad la escuela.

Seguidamente, los impulsores del mismo nos constituimos en una ONGD: “Mestres que fan escola” (maestros que hacen escuela) y abrimos una sede virtual (www.mestresquefanescola.org) en la que explicar el proyecto y empezar a captar personas, instituciones y empresas interesadas en el mismo, que con su aporte económico lo hagan posible.

QUIEN AVALA ESTE PROYECTO

Este proyecto nace en el seno del Movimiento de Renovación Pedagógica “Escola d’Estiu Marina-Safor” (escuela de verano Marina-Safor). Cuando se inició el mismo se pensó en impulsarlo desde la misma organización, pero como excedía de los objetivos de la misma, nos vimos en la necesidad de constituir una ONGD, que, aunque se inicia en el seno de la misma, es totalmente independiente.

La Asociación “Mestres que fan escola” ha solicitado su inscripción en el registro de asociaciones de la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas de la Generalitat Valenciana el 10 de septiembre de 2008. Tiene como domicilio social la calle Alcalde Fco Llorca, 20 de Oliva (46780) y su número de identificación fiscal es el G98076417. Es una asociación sin animo de lucro.

La “Escola d’Estiu Marina-Safor” tiene el aval de 24 años de funcionamiento organizando los más diversos acontecimientos. A parte del encuentro anual durante la primera semana de junio y la primera de julio, a los que asisten multitud de personas (la mayoría de los cuales son maestros y maestras) y por el que han pasado las principales voces de la innovación pedagógica, tanto a nivel del estado como ocasionalmente alguna persona a nivel internacional; ha organizado jornadas y encuentros tanto a nivel autonómico como estatal, a asistido a encuentros y jornadas también en ambos ámbitos, ha sido invitada en numerosos foros a exponer su trabajo, tanto a nivel nacional como internacional, sus miembros han participado como ponentes en multitud de encuentros, jornadas, cursos, tiene varios premios pedagógicos, ha impulsado la edición de material pedagógico, la compra de maquinaria (sobretodo audiovisual) necesaria para las escuelas,… Y siempre ha funcionado con independencia de cualquier entidad política o financiera, pública o privada, sindicato o editorial, siendo crítica en sus planteamientos y coherente en sus posturas.

En el seno del MRP funcionan varios grupos de trabajo que aglutinan maestras y maestros de muchas escuelas públicas y privadas de las comarcas centrales del País Valenciano. Cada uno de ellos se agrupa por necesidades, normalmente de la etapa a la que pertenecen: educación infantil (Xucurruc y Putxinel·li) educación primaria (Xarxaua), nuevas tecnologías (Xarxavis), arte (Mestres d’Aixa), educación ambiental (GT Joan Pellicer), tuorias (GT Tutories),… Estos grupos, aunque son independientes en su funcionamiento, tienen una dinámica similar: se reúnen cada 2 o 3 semanas en cualquiera de las escuelas que forman parte del grupo, y van resolviendo sus problemas a través de las redes de conocimiento, mediante las que cada miembro del grupo aporta lo mejor de su experiencia para compartirlo con los demás.

Con esta experiencia y con este capital humano se constituye la asociación “Mestres que fan escola” que tiene como finalidad fundamental el hacer que se cumpla el artículo 26 de la DUDH, el derecho a la educación. Esta asociación, nacida el mes de julio de 2008, tiene como objetivo, entre otros, la construcción de escuelas en el tercer mundo, objetivo plenamente coincidente con el presente proyecto.

ANÁLISIS DE LA REALIDAD ACTUAL EN LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

El artículo 26 de código de la DUDH dice:

“Todo ser humano tiene derecho a la educación. La educación elemental y fundamental tiene que ser gratuita. La enseñanza elemental tiene que ser obligatoria.”

Pero la realidad es otra en el sur del mundo. El derecho a la educación no es una realidad para los pobres, ni la enseñanza es gratuita en África en particular. Los programas de ajuste estructural que la FMI impone a los países pobres, suponen siempre recortes en los gastos sociales; la educación, la salud … Por consiguiente, quien ha tenido la mala suerte de nacer en una familia pobre, no tendrá derecho a la educación.

La RD del Congo es un país situado en el corazón del continente africano, con unos 2.345.810 km2. Su población está estimada a cerca de 60 millones de personas. Tiene una gama variada de riquezas en su subsuelo, y unos 80 millones de hectáreas cultivables, capaces según el ministerio belga de agricultura, de alimentar a dos mil millones de personas. Sin embargo, los congoleños están pasando hambre ahora mismo, y muchos niños no pueden escolarizarse. Se estima que entre 1970 y 2002, la tasa de escolarización ha bajado a un 35 %.

En África en general, cerca de 40 millones de niños no pueden escolarizarse. En la RD del Congo, resulta muy difícil saber el número exacto de niños que no están escolarizados hoy día, por muchas razones.

Desde 1990, la tasa de la escolarización en Congo bajo muchísimo por la crisis, y por la incapacidad de los gobernantes de pagar a los profesores. Por tanto, se desmotivaron y dejaron de enseñar como debían hacer. Entonces, de huelga en huelga, los cursos fueron constantemente perturbados, y por tanto menos provechosos para los alumnos.

Los padres siempre pagan las matrículas de sus hijos desde la educación infantil. Pero no pueden pagar mucho más porque tampoco cobran… De allí empezó la crisis en la escolarización, que no se ha superado todavía.

Una de las consecuencias de esta mala gestión de la res pública fue la abundancia de los niños en la calle, en las grandes ciudades, y la delincuencia. Muchos jóvenes dejan de ir a la escuela, porque los padres ya no pueden pagar, muchas veces sin acabar la secundaria, por lo que no tienen ningún título con el que acceder al mercado de trabajo.

¿Qué hacen esos jóvenes y niños que no pueden estudiar? Entran en el mercado del trabajo informal, precario: vendiendo fruta por las calles o ropa de segunda mano de la que se recoge en los contenedores en Europa. Y los más pequeños, en minas y plantaciones.

Pero además, la guerra de 1995-96, y sobre todo la del 1998-07, han empeorado la situación: 5.400.000 de muertos, muchas infraestructuras destruidas, incluso las educativas. Antes se esperaba algo del gobierno, pero con la guerra, se acabó todo. Se esperaba que después de la misma las cosas fueran a mejorar, pero la destrucción ha sido tan profunda que no se puede esperar una mejora en poco tiempo.

Mientras tanto, los padres han tenido que organizarse para pagar incluso a los profesores. O sea, no sólo tienen que pagar las matriculas y todo lo que supone, sino también tiene que pagar a los profesores. Evidentemente el sueldo depende de las escuelas. Actualmente está entre 50 y 175 dólares al mes lo que tiene que pagar cada familia, cuando un sueldo normal está alrededor de los 80 dólares. En estas condiciones, está claro que los niños de los pobres nunca podrán estudiar.

Está realidad tiene como consecuencia a largo plazo, un gran número de jóvenes en situación de ilegalidad social, y una delincuencia cada vez más grande. De hecho, ¿qué futuro podría esperarse de esos muchachos y muchachas que no pueden estudiar, y que desde la niñez se enfrentan a esa realidad de que sólo unos poco pueden gozar con el derecho a la educación?

Sin formación, esos jóvenes salen perjudicados en el combate por la vida; están condenados a trabajos sin especialización y menos renumerados; o sea, condenados a perpetuar el ciclo de la pobreza.

Pero los que más padecen esta situación son las chicas. No sólo porque han pagado el precio más alto de las guerras (entre 50.000 y 300.000 mujeres violadas durante la segunda guerra), sino también porque se cuenta con ellas para mantener a las familias, para apoyar a los hermanos, y hermanas.

Normalmente se espera de los que pasan delante, de los hermanos mayores, que echen el cable a los que siguen de manera que el esfuerzo de unos sirve para que otros puedan estudiar. Pero, como las chicas cuando se casan normalmente se van a la casa de las familias de sus maridos, el pagar por la educación de las niñas no parece ser una buena inversión, no parecen dar respuesta a esta esperanza. Por tanto, a la hora de escoger quien puede escolarizarse, los muchachos son los que salen beneficiados.

Pero son ellas las que llevan la economía de las familias, y por tanto, del país. Educar a una mujer es educar a la nación.

Esto supone una clara contradicción. A pesar del trabajo que hacen las mujeres, es curioso que a la hora de elegir a quien escolarizar es siempre el muchacho el que tiene la ventaja. Como ya hemos explicado antes, esto solamente sucede por interés de la familia. De hecho entre los jóvenes que han abandonado los estudios, el 65% son chicas. Incluso muchas veces son ellas las que desde la niñez trabajan para que sus hermanitos estudien.

¿Qué futuro hay para estos jóvenes? La situación que se ha creado en la RD del Congo perjudica mucho a las generaciones futuras, y por ello, perjudica a todo el país. Obliga a millones de personas a quedarse sin voz, sin palabra ante un mundo en constantes cambios…

He aquí el verdadero retraso. Está claro que si el futuro de una nación descansa en su juventud, ese futuro será triste, si dicha juventud no recibe la formación adecuada. Y como siempre, son los más pobres los que siempre salen perjudicados, y en este caso en particular, al no poder pagar los estudios, se les condena al silencio.

Es necesario pues dar la palabra a los pobres y a las mujeres. La mejor manera de humanizar a las mujeres y a los pobres, es procurar que sean capaces de levantar cabeza, y de andar por sus propios pies, y eso se consigue apostando por el futuro, por la educación.

En este sentido, una escuela en la que no tengan que pagar para poder asistir no es sólo un nuevo horizonte que se abre, sino es una verdadera lucha contra la pobreza y la discriminación, siendo una lucha contra la ignorancia.

Es una puerta que se abre para unas personas que ya no esperaba nada de nadie. Los huérfanos, los “fracasados”… y tantas chicas que no tienen palabra en las asambleas por no tener preparación. Esta escuela en la que no tendrían que pagar nada por asistir sería una buena manera de dar voz a las chicas, y a las mujeres de mañana. Esta escuela sería una manera de devolver la palabra a los pobres.

EL PROYECTO

Construir una escuela es un proyecto ambicioso, y más aun cuando hay tantos kilómetros de distancia entre la comodidad de nuestras casas y el terreno en el que se piensa construir.

Afortunadamente contamos con la ilusión de muchas personas, y la necesidad de un país absolutamente devastado por la guerra.

Por la distancia que nos separa, habrá acciones que se realicen desde aquí y otras que se realicen directamente sobre el terreno, para lo que contamos con la inestimable colaboración de Donato, el cual hará las funciones de intermediación.

Asimismo, por ser un proyecto ambicioso y para no vernos en la imposibilidad de abordarlo en su totalidad, hemos previsto que vaya creciendo conforme vayamos consiguiendo fondos y conforme se vaya consolidando el mismo sobre el terreno en Bukavu. Igualmente, si este proyecto funciona, se podrá abordar la construcción de más escuelas en otras zonas de igual necesidad.

Con el análisis anterior, y con las consideraciones explicadas, el proyecto inicial se configura de la siguiente manera:

Una vez conseguidos los permisos necesarios, si iniciarían las clases de secundaria en locales alquilados, para que los muchachos que han tenido que abandonar los estudios y que siguen teniendo ganas de estudiar puedan acabar la etapa y conseguir un titulo que les facilite el acceso al mercado de trabajo. Con la secundaria terminada, se abre el camino a los muchachos y muchachas, de modo que aunque no puedan seguir con una carrera, ya pueden lograr un trabajo mejor que si no hubieran estudiado. Igualmente se dará prioridad a las chicas por estar mucho más desfavorecidas en aquella sociedad. Esto se puede realizar en la misma ciudad de Bukavu.

Mientras tanto, se buscan los terrenos necesarios cerca de la ciudad, pero con la suficiente extensión para realizar una escuela completa con un espacio para zona agrícola y ganadera (entre una y dos hectáreas o más si hay posibilidad). Al mismo tiempo que se busca el terreno, se busca una comunidad de apoyo (normalmente padres de familia) que ayude físicamente a construir la escuela. Aunque no tengan dinero, pueden ayudar con su trabajo a la construcción de la misma. Desde España estaremos buscando los recursos suficientes para la compra del terreno y el pago de los profesores y del material escolar, de manera que los alumnos no tengan que pagar nada. Incluso estamos gestionando que el restaurante que va a iniciar su andadura al mismo tiempo que este proyecto (ver el punto génesis del proyecto) pueda servir la comida al comedor escolar.

El siguiente paso (una vez los terrenos estén adquiridos) es realizar un concurso de ideas entre arquitectos, para que diseñen una escuela, que, con los materiales del entorno se pueda construir fácilmente, que sea modular (es decir, que pueda ir creciendo) y que tenga en cuenta los criterios de bioconstrucción y eficiencia energética. Una vez se seleccione el proyecto más adecuado, se iniciará la construcción del mismo. Se construirán tantas aulas como hagan falta para cubrir las necesidades de los alumnos que se inscriban y posibilidades económicas tengamos. Comenzaremos por la secundaria, pero conforme se vaya consolidando esta etapa, abordaremos la construcción del aulario de primaria.

Tenemos previsto que el terreno donde se instale la escuela sea bastante grande para que se incluya una zona de agricultura y ganadería, para lo que contaremos con los criterios de Juan Antón (ver el punto génesis del proyecto). Pretendemos que los alumnos que se inscriban en la escuela no solamente estudien el currículo oficial, sino que obtengan también formación en oficios que les puedan valer en cuanto terminen los estudios para encontrar trabajo. Que los que terminen sus estudios estén preparados para implicarse en su mundo.

Otro aspecto que debemos contemplar en el proyecto es el comedor escolar. Ya hemos explicado antes que Juan Antón está habilitando plantaciones con criterios de agricultura ecológica y permacultura, y además ahora está preparando un restaurante que llevaran once mujeres que están acogidas en una casa pues habían sido victimas de violaciones por parte de los soldados y como consecuencia de ello, repudiadas por sus familias. Este restaurante será el encargado de preparar el catering para el comedor escolar, por lo que ambos proyectos unirán sus destinos con sinergias que los harán más fuertes.

Como los iniciadores del proyecto venimos del mundo de la renovación pedagógica, impulsaremos la realización de cursos de formación continua entre el profesorado que deba llevar a cabo las tareas docentes, para construir una escuela de alta calidad pedagógica.

Cuando este esta escuela completamente consolidada, estudiaremos otras zonas con necesidad para implantar el mismo modelo. La premisa de todas ellas ha de ser la gratuidad absoluta, la alta calidad pedagógica y dar prioridad a las mujeres y a los más desfavorecidos.

FASES DEL PROYECTO

Temporalización

Actividades en España

Actividades en RD Congo

Julio 2008

Presentación del anteproyecto

Constitución de la ONGD

Agosto 2008

Realización del proyecto

Implementación de la WEB

Solicitud de los permisos necesarios para iniciar las actividades educativas

Septiembre 2008

Presentación pública del proyecto

Inicio de la captación de socios de la ONGD

Inicio de la captación de socios honorarios

Búsqueda de terrenos y locales

Constitución de la comunidad de apoyo a la escuela

Búsqueda de profesoras y profesores

Octubre 2008

Concurso de ideas entre arquitectos para que realicen un diseño innovador para la escuela

Inicio de las clases en locales alquilados

Compra del terreno para la construcción

Noviembre 2008

Presentación del proyecto en Madrid

Inicio de las actividades de la plantación y la granja

Diciembre 2008

Resolución del concurso de ideas de arquitectos

Enero 2009

Inicio de la construcción modular de la escuela

Julio 2009

Realización de cursos de renovación pedagógica

PRESUPUESTO

Por una parte están los sueldos de los maestros y maestras, por la otra esta la construcción de la escuela. Los maestros, dependiendo del puesto de trabajo están cobrando entre 100 y 200 euros al mes.

Para la escuela estamos buscando unos terrenos cerca de la ciudad de Bukavu. La primera localización que tenemos es un terreno situado a unos 3 kilométros de la ciudad valorados en unos 30.000 euros (2 hectareas, 20.000 m2), pero se tendría que adecuar el acceso, para lo que necesitaríamos unos 4.000 euros más y el trabajo de la comunidad local que está movilizando Donato.

Las primeras estimaciones que tenemos para la construcción de la escuela es un cálculo aproximado realizado por arquitectos de la RD del Congo. Este asciende a unos 300.000 euros.

Aquí los gastos que tendrá el proyecto son mínimos: los necesarios para organizar el concurso de arquitectos y para implementar la pg WEB y publicitar el proyecto. Unos 3000 euros.

Las aportaciones para poder abordar el proyecto son las siguientes:

· Con las aportaciones de los socios de la ONGD “Mestres que fan escola” pretendemos pagar los sueldos de los maestros y garantizar la continuidad del proyecto, puesto que es una aportación continua en el tiempo.

· Con las subvenciones de organismos públicos y aportaciones de entidades publicas y privadas pretendemos abordar la construcción de la escuela y los gastos que tengamos aquí, puesto que se trata de aportaciones puntuales.